17.03.2010
El Chelsea echa de menos a Mourinho


El mediocampista alemán del Chelsea Michael Ballack en el partido ante el Inter de Milán por la Champions League en Stamford Bridge, Londres, el 16 de marzo de 2010.
La eliminación del Chelsea el martes en la Liga de Campeones por el Inter de Milán (1-0), que entrena Jose Mourinho, fue el epílogo de la complicada relación entre el portugués y el club londinense, que lo despidió en septiembre 2007 por órdenes del propietario, Roman Abramovich. v
El ruso quizás se dio cuenta de su error cuando al cruzar el Stamford Bridge los hinchas del Inter gritaban irónicamente "¡Jose Mourinho, Jose Mourinho!".
Abramovich acababa de presenciar cómo su equipo caía a manos del Inter con la misma contundencia con la que el Chelsea machacaba a sus rivales en los tiempos de Mourinho como técnico "Blue": con una mezcla de organización, disciplina y contundencia física.
Los hombres de Carlo Ancelotti también fueron víctimas de su falta de anticipación ante el juego del Inter, que llegó a Londres con un equipo más ofensivo que nunca.
"No vine para lograr el 0-0, sino para controlar el partido", aseguró Mourinho. "Al jugar así, les hicimos dudar. Lo vimos con sus laterales Zhirkov e Ivanovic, que no sabían qué hacer, si atacar o no. El resultado fue que no jugaron bien ni en defensa ni en ataque", añadió el portugués.
La duda fue así el veneno que hizo caer a los ingleses, un sentimiento que no existía en el Chelsea en los tiempos de Mourinho (2004-2007), pero que él supo destilar el martes en contra su antiguo equipo.
Esta eliminación lleva la marca del portugués, como reconoció el propio Ancelotti, que dijo que el equipo "no pudo jugar como quería", ni logró "controlar el partido" ante el equipo lombardo.
Los entrenadores sucesivos, el israelí Avram Grant, el brasileño Luiz Felipe Scolari, ni tampoco Ancelotti, han conseguido hacer del Chelsea el equipo implacable que fue con el técnico portugués a la cabeza.
Sólo en la corta etapa del holandés Guus Hiddink el Chelsea pareció haber pasado página.
"Roman es inteligente. Creía quizás que el fútbol sería algo fácil. Pero es difícil. Ahora ya sabe que no es fácil", dijo el entrenador del Inter de Milán, en lo que fue una respuesta a su despido, decidido por Abramovich en 2007.
"Desde que me fui, el Chelsea está en declive, no es por casualidad", había dicho el portugués antes del encuentro.
Probablemente lo que más irrita a los detractores de Mourinho no es tanto su falta de humildad como el hecho de que tiene razón.
Desde la separación, "continúo ganando cosas importantes y ellos ganan algunas cosas... Como la Copa de Inglaterra", ironizó el técnico. En tres temporadas con el Chelsea, Mourinho consiguió dos campeonatos para un club que sólo había ganado uno en 1955.
Por todo ello, los pitidos de una parte de los hinchas del Chelsea contra Mourinho, el martes en Stamford Bridge, no son fáciles de interpretar.
Para algunos fueron una muestra de su desesperación por haber sido "abandonados" por el portugués, mientras que para otros fue una forma de vengarse del enemigo.
Un enemigo implacable, como lo fue el Chelsea entre 2004 y 2007, claro, con Mourinho llevando las riendas del equipos
Fuente: © 2010 AFP - carl de souza
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